Wednesday, October 01, 2008

Vuelvo....

a sentarme frente a la pantalla de la computadora
y siento una mezcla de tristeza y nostalgia,
por quién, por algo. Tal vez solo el estar lejos.

Hace años, cuando partí a lo que llamo el autoexilio,
David, me preguntó y el país? tocándome el pecho
a la altura del corazón, le respondí, lo llevo aquí.

No puedo evitar la nostalgia, siempre andubo en mi,
en el camino la tristeza se hizo mi compañera.

Tantos sueños, tanto dolor y tantos muertos.

Thursday, May 22, 2008

Quién...

Estará al otro lado de nuestra pantalla, un Dios que todo lo sabe,
todo lo ve y todo lo lee, aunque poco pueda hacer; o un censor
que pretende hacer la labor de dios y, desde la oscuridad,
atisba y criba nuestros escritos?.

Tal vez, digo es un decir, nuestros cibernéticos pasos son seguidos
por una sombría red, que pretende controlar un mundo incontrolable.

Nuestro siguiente blog o correo será leido con insana avidez,
y por insana lectura encontrarán lo que no escribimos o no existe.
Convencidos de nuestra"delito" nos buscarán a través de la red
y nos estamparán un sello en la frente.

Indígenas sin alma. Fue el sello que usaron los invasores españoles
en América, para justificar su ambición y barbarie.

Judíos. Gritaron los alemanes y seis millones de muertos yacen
o, mejor dicho, viven en la memoria humana.

Comunistas. Vociferaron hasta la mudez todos los dictadores,
desde Franco hasta Pinochet, y todo desidente o contestario
conoció el exilio, la tortura o la cárcel. Los muertos no tuvieron opciones.

Hoy podemos ser considerados terroristas o inmigrantes ilegales.
Berlusconi y el "socialista" Zapatero, consideran un delito lo que ayer
hicieron sus antepasados cuando llegaron a América; unos
por la ambición del oro y otros por el hambre y la falta de trabajo;
es decir la miseria y la pobreza en toda su extensión.

Pensar es un oficio peligroso, le quita el sueño a los que carecen de
sueños y provoca el insomnio de los dictadores y tiranos

Saturday, March 08, 2008

De nuevo....

Un año, un mes y ocho días después, vuelvo a sentarme frente a esta página. Confieso que me a costado cambiarme a esta nueva versión. Que joda el cambio, aunque suene grosero eso fue.

Lo primero que tuve que hacer, forzado por las circunstancias de recuperar mi blog y por la obligada condición que imponen los Googlemen, es inscribirme o tener un correo g_mail, lo cual no está mal ya que podré intercambiar información y otros con mis amigos, lo que está mal es que sea obligatorio.

Bueno ya esta hecho y la verdad que el placer y el gozo que me invaden, compensa el mal rato.

Extraño poner sobre esta pantalla palabras, palabras que tal vez para algunos no tengan sentido. Me siento vacio sin poder reflejar, a través del lenguaje, lo que veo, percibo, deduzco. La vida es comunicación a través de los medios de los que disponemos: nuestra voz, nuestras manos, nuestra mirada, y ese lenguaje que escapa por nuestros poros, desde lo más profundo de nuestro ser; siempre que exista esa supuesta profundidad.

En Nueva York, llueve. Y es más hermosa la lluvia, cuando tenemos con quien compartirla, con quien mojarnos, a pesar del paraguas que de nada sirve, cuando la lluvia viene acompañada del fuerte viento. Pero no es para preocuparse, el no tener con quien compartir la lluvia del Norte, pues siempre, aunque acompañados, siempre andamos solos.

Pero, otro pero más, tampoco debe preocuparnos la soledad, ya que siempre hay una mano solidaria en nuestro camino. Solo tenemos que mirar por el agujero por donde miró Neruda, en su lejana niñez, y así como él encontró la solidaridad en forma de una piña "...olorosa y balsámica..." también nosotros podremos encontrarla. Aunque algunos en estos tiempos de cólera, liberalismo y mercado, prefieran el cargo público, el puestito, en alguna dependencia Estatal, o el dinero de ong's; la solidaridad y la calidez de una mano desconocida, ambas humanas, siempre esperan a quien quiera acercarse a ellas.

Monday, January 29, 2007

Reencuentros

De cualquier manera tenía que volver a verla, el pedirle me devuelva la película "Un tranvía llamado deseo", o el libro "Retrato en sepia", era un buen pretexto, casi un argumento de peso, para volver a verla. Lo que nunca pasó por mi cabeza fue encontrarla, después de tanto tiempo, tan lejos de donde vivo y de shoping con sus hijos. Fue muy incómodo para ella y fue, la primera mentira que escuché de sus labios “estába por llamarte para...”. La corte en el para, con un “no te preocupes ya lo resolví, cuando puedas me las devuelves”. Me dolió que aquellos ojos que me conmovieron desde la primera vez que los miré, y que aún conservan cierta tímida candidez, me dijeran lo contrario de lo que salía de sus labios.

Han pasado casi seis meses desde aquella vez; no tengo la película ni el libro, no la he vuelto a ver, no sé como está, supongo que bien. Las malas noticias viajan solas y rápido.

Si algo me causa cierta tristeza, no dolor, es que su silencio y el tiempo me dicen a gritos que soy, y fui, nada en su vida. Puedo, sin engañarme, ignorar los gritos, hacerle gambetas al tiempo y con la música, buscar que acallar su ausencia. Es su silencio el que suena fuerte dentro y fuera de mi, como una pieza de jazz en todas sus escalas, profundos y sentidos solos de piano y saxofón, los cuales sacuden mi espíritu como a una sábana vieja; gastándola más y habriéndo nuevos surcos de dolor, en su raída urdiembre.

Contra la pared

Otra vez el adiós acompañado de dudas y reproches. Historia repetida. Sería esta vez para siempre, o sólo era por un, otro, largo tiempo. Decirme por teléfono que soy liberal no es un argumento, más suena a una acusación. Le era tan difícil entender que la solidaridad no tienen sexo?. Tal vez me he equivocado, yo espero que no, al brindar abrigo a una persona en dificultades? Solo el futuro puede decirlo. Vivo en un país muy difícil, habitado por gente muy difícil, de lo que estoy seguro es de que no puedo, no sé, nunca pude o tal vez nunca quise aprender, a vivir contra la pared. Vivir contra la pared no es vivir

Saturday, January 06, 2007

Y un día...

Me topé con esos ojos castaños, pardo oscuro le llaman en el lugar de donde provengo, y el mundo se abrió frente a mi. Dos hermosos ojos en los cuales tuve la dicha, aunque ahora duela, de posar mi amor y mi ternura.

Supongo que ella no sabe lo que es un agujero negro, mas esos hermosos ojos en los cuales me provocaba sumergirme, eran, o tal vez aún lo son, el agujero negro en el cual yo me introducía irremediablemente cada que me posaba en ellos.

Sé que la vida no es justa mas, qué puedo hacer si ya la llevo en mi hasta las lágrimas.

Sunday, October 29, 2006

Octubre

Era setiembre, estabas aquí y la tranquilidad inundaba mi espíritu; como marxista podría decir mi conciencia lo cierto es que iba más lejos de mi conciencia, a un lugar o punto que no puedo describir o calificar con otro nombre que no sea aquel que aprendí en mi niñez. Llenabas cada espacio de mi ser interior.

Octubre se avizoraba prometedor, una semana juntos en Nueva York, tú y yo caminando por la ciudad de las luces: comprando cds o películas que más tarde, en la tibieza del lecho y de tu piel, gozaríamos en la comunión de nuestros cuerpos. Tal vez sólo disfrutaríamos de nosotros mismos, al caminar por esta inmensa ciudad que tanto te perturba.

Mientras la dura tormenta que golpearía durante octubre se gestaba silenciosa, yo gozaba el tibio resplandor de sus primeros días. Las visitas de los amigos, las llamadas inesperadas y el vino no previsto ocultaban las nubes en el no tan lejano horizonte.

Dicen que los dioses ciegan a quienes quieren perder; ellos me anunciaban tu llegada, con un fuerte resplandor que me impedia ver la trama que urdian. Nunca pensé que la solidaridad y la ingenuidad se dieran de la mano, la tormenta se había desatado y yo me encontraba en medio de ella: jamás me sentí tan solo y desprotegido.

Cuanta falta me has echo. Los restos de la tormenta aún golpean dentro de mi y que difícil es no poder llorar.

Gold Coast

Cuando leía tus correos te imaginaba feliz, relajada. Estabas sentada en una mecedora o en un sillón de madera ancho y espacioso, o tal vez sólo cómodo, desde el cual disfrutabas la hermosa lluvia mientras bebías una taza de café.

Veía la lluvia que corría por la pista y esas aparentes serpientes eléctricas, no podía ver la vereda o calzada, que se forman al caer las descargas sobre el asfalto mojado.

Te ví caminando bajo la lluvia, supuse que a pesar del duro trabajo o gracias a él, te sentias o eras otra: más fuerte, dueña de tí y tu destino. Pensé, equivocadamente, que la Gold Coast era el lugar para construir tus sueños, lo hice en función a las imágenes que tus palabras escritas hacían surgir en mi, de ahí mi error.

No olvides; hay quienes gastan el cariño y el amor de tanto repetirlo en vano.

Saturday, August 26, 2006

Sísifos de cartón

Es la premura por escribir, y lo breve del tiempo para poder hacerlo, lo que nos marca a los que día a día despertamos con la primera luz, o la última sombra, y regresamos casi siempre al caer la noche; el sol sería lo correcto pero con estas lluvias y el cielo gris de los últimos días cómo nombrar al escurridizo astro matutino. No sé como continuar con la siguiente página de aquella novela que duerme en mi pequeña y compacta Imac.

Alguién o algo podrá hacer que se rompa el hechizo, que ejerce sobre mi esa enorme cantidad de piezas de ropa que hay que picar diariamente, o mitigar el dolor tardío, es decir el dolor del día siguiente al levantarme, que me producen las cientos de cajas que hay que levantar cotideanamente como modernos Sísifos?

Eso somos en este país: modernos Sísifos condenados, no sabemos porqué pecado o Dios, a levantar cajas de cajas en una pesadilla casi interminable.

Thursday, June 29, 2006

Las Lágrimas y el Destino

Contaban las viejas de mi familia que un día se encontraron las Lágrimas y el Destino. Ambas estuvieron durante largas horas, una al pie de la otra sin cruzar palabra. Las Lágrimas estaban presente en cada recuerdo, el Destino lo estaba desde siempre. Después de una larga noche de vigilia, las Lágrimas comenzaban a secarse y con el último adios partió la última Lágrima. El Destino quedó en la memoria y en la sepultura.

Tuesday, June 27, 2006

Alas y sueños

Cuando era niño mi abuela sabía contarme historias que poblaron mi imaginación; alimentaron mis sueños y me dieron alas. Con el transcurrir de los años las alas y los sueños, peligrosa combinación, me llevaron buscar junto a otros, ausentes para siempre, la justicia y la igualdad. Hoy, náufragos en medio del consumismo y la mediocridad, nos aferramos a los restos del bello naufragio. Es cierto nos quebraron las alas y maltrataron nuestros sueños, pero solo postergaron la esperanza.

Thursday, June 22, 2006

La duda de oro

Qué duda de la gramática, la conjugación de verbos o del corazón la llevaron a esa pregunta? Ella dice que escribe desde el otro lado del Pacífico, y tiene razón, ocurre que yo no estoy al otro lado del Pacífico sino un poco más allá, entre las costas de New York y New Jersey, es decir en la costa atlántica.

La vida y el destino saben cuando volveré a visualizar el mar que me vio nacer y me acunó entre sus olas, cuando aún moraba en el vientre de mi madre, allá por los cincuenta. Soy hechura de puerto venido a capitalino por esas casualidades de la vida. Y ella tan lejos.

Saturday, June 17, 2006

Aromas

El viento que aquel otoño desnudaba los árboles, trajo hacía mi su suave y penetrante olor a hembra. Quedé ciego ante sus grandes ojos, mudo ante tanta palabra, y terminé desarmado ante su audacia. Lo que me dió esperanzas fue la niña que habitaba, tal vez aún habite, en ella y aquella burlona y graciosa sonrisa que me devolvía la vida cuando estalla en carcajadas.

Monday, June 12, 2006

New York

"...Aromas, colores y perfectos maniquíes de cartón piedra que se elevan, cual babélicas torres, en busca del cielo o del perdón divino. Hermosa ciudad de plástico y artificios; hermosa y perdida como los que la habitamos..."