De cualquier manera tenía que volver a verla, el pedirle me devuelva la película "Un tranvía llamado deseo", o el libro "Retrato en sepia", era un buen pretexto, casi un argumento de peso, para volver a verla. Lo que nunca pasó por mi cabeza fue encontrarla, después de tanto tiempo, tan lejos de donde vivo y de shoping con sus hijos. Fue muy incómodo para ella y fue, la primera mentira que escuché de sus labios “estába por llamarte para...”. La corte en el para, con un “no te preocupes ya lo resolví, cuando puedas me las devuelves”. Me dolió que aquellos ojos que me conmovieron desde la primera vez que los miré, y que aún conservan cierta tímida candidez, me dijeran lo contrario de lo que salía de sus labios.
Han pasado casi seis meses desde aquella vez; no tengo la película ni el libro, no la he vuelto a ver, no sé como está, supongo que bien. Las malas noticias viajan solas y rápido.
Si algo me causa cierta tristeza, no dolor, es que su silencio y el tiempo me dicen a gritos que soy, y fui, nada en su vida. Puedo, sin engañarme, ignorar los gritos, hacerle gambetas al tiempo y con la música, buscar que acallar su ausencia. Es su silencio el que suena fuerte dentro y fuera de mi, como una pieza de jazz en todas sus escalas, profundos y sentidos solos de piano y saxofón, los cuales sacuden mi espíritu como a una sábana vieja; gastándola más y habriéndo nuevos surcos de dolor, en su raída urdiembre.
Monday, January 29, 2007
Contra la pared
Otra vez el adiós acompañado de dudas y reproches. Historia repetida. Sería esta vez para siempre, o sólo era por un, otro, largo tiempo. Decirme por teléfono que soy liberal no es un argumento, más suena a una acusación. Le era tan difícil entender que la solidaridad no tienen sexo?. Tal vez me he equivocado, yo espero que no, al brindar abrigo a una persona en dificultades? Solo el futuro puede decirlo. Vivo en un país muy difícil, habitado por gente muy difícil, de lo que estoy seguro es de que no puedo, no sé, nunca pude o tal vez nunca quise aprender, a vivir contra la pared. Vivir contra la pared no es vivir
Saturday, January 06, 2007
Y un día...
Me topé con esos ojos castaños, pardo oscuro le llaman en el lugar de donde provengo, y el mundo se abrió frente a mi. Dos hermosos ojos en los cuales tuve la dicha, aunque ahora duela, de posar mi amor y mi ternura.
Supongo que ella no sabe lo que es un agujero negro, mas esos hermosos ojos en los cuales me provocaba sumergirme, eran, o tal vez aún lo son, el agujero negro en el cual yo me introducía irremediablemente cada que me posaba en ellos.
Sé que la vida no es justa mas, qué puedo hacer si ya la llevo en mi hasta las lágrimas.
Supongo que ella no sabe lo que es un agujero negro, mas esos hermosos ojos en los cuales me provocaba sumergirme, eran, o tal vez aún lo son, el agujero negro en el cual yo me introducía irremediablemente cada que me posaba en ellos.
Sé que la vida no es justa mas, qué puedo hacer si ya la llevo en mi hasta las lágrimas.
Subscribe to:
Posts (Atom)